lunes, 14 de mayo de 2007
El perfume
Quizás los olores evoquen el privilegio de la invisibilidad. Antes del tacto, sucede el olor, como mensajero de una esencia que sabe desaparecer en el aire y ser agente de un gran poder. La seducción que despliega el olor es implacable. Se instala en nosotros y sella su poderío en los tejidos de la memoria.
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